AL FINAL DE LA DÉCADA UN TERCIO DE LA POBLACIÓN MUNDIAL USARÁ GAFAS

El número de miopes se ha incrementado en los últimos años de forma notable y, para algunos, alarmante. En países de Asia Oriental ya se habla de epidemia: en China, donde hace sesenta años el porcentaje de gente que padecía este problema se limitaba al 20 por ciento, hoy alcanza el 90 por ciento entre adolescentes y jóvenes adultos.

En el resto del mundo el crecimiento no es menos llamativo. A principios de la década de 1970, la miopía afectaba en Estados Unidos a un 25 por ciento de la población y entre 1999 y 2004 aquejaba ya al 41,6 por ciento. El Libro Blanco de la Visión, publicado por la Federación Española de Asociaciones del Sector Óptico España, sostiene que en la actualidad 25 millones de españoles utilizan gafas o lentes de contacto.

Algunas instituciones, como el Instituto para la Visión Brien Holden, en Sidney (Australia), vaticinan que al término de esta década un tercio de la población mundial podría ser corta de vista.

Hasta ahora se apuntaba a la genética como principal causa de este defecto; sin embargo, estudios recientes añaden un factor ambiental: el tiempo de exposición a la luz natural en edad de crecimiento.